MI PRIMERA CLASE DE PINTURA DEL ALMA

Llego desde mis asuntos y mi mundo al taller,  una antigua granja de conejos, nada a resaltar en el exterior exceptuando el medio puramente rural y sobrio del lugar.

Con un poco de congoja en si habré acertado o no en mi elección, atraída por un no sequé dentro de mí al que hice caso, no sé porqué, después de tantos años de escuchar este deseo profundo, esta vez, por fin, sigo mi voz interior …

Después de presentarnos con Miquel, (ya habíamos hablado por teléfono y concretado las cosas puntuales más importantes) me muestra el interior del local, con naturalidad, como quien te presenta el nuevo piso que vas a habitar. Miquel  me da cierto sentido de pertenencia a este nuevo espacio que me hace sentir confortable, como si fuera mi nuevo hogar… Grandes ventanales, blanco en las paredes, grandes mesas, utensilios y útiles de trabajo, la estufa y un aroma de incienso suave y profundo que invita al recogimiento, a la escucha y a la comunicación conmigo misma… a la vez siento que la creatividad forma parte de este espacio; todo está a punto para empezar!

Van llegando los integrantes del grupo, nos saludamos con una mezcla de timidez, suavidad, respeto y curiosidad… seguro que saben pintar! -pienso en mis adentros- siempre he pensado que pintar es mágico y sólo para algunos… ¿pero qué hago yo aquí?… algo de nervios hay, la verdad… Esta vez me he guiado más por mi sentir que por mi pensar!

Por fin empieza la sesión; después de explicar brevemente el tema del día, cada cual expresa con un par de palabras, que es lo que le trae y qué trae hoy, con qué emociones viene, o como está simplemente… este es el tiro de salida, desde este algo muy simple, empezamos a reconocer la vida como algo no tan banal –¿sagrado?-  y a lo que prestar atención, y parece que esta atención en lo que pasa dentro de una, es la que permite entrar para poder atender y expresar… me doy cuenta, después de un tiempo de haber hecho estos trabajos, que se han abierto espacios nuevos en mí que han permitido reconocerme, aceptar, reconciliar…

Con pocos preámbulos tenemos la propuesta para empezar a ejercitarnos, “para sacar las telarañas creativas e ir entrando en la comunicación y expresión con la realidad que sentimos”: un par de ejercicios “rápidos” sobre papel y diferentes materiales, en la libertad de elegir: ceras, acuarela, colores, pigmentos… curiosamente no hay sentido del juicio (a no ser que sea el mío propio), la técnica deja de importar, para dar más importancia a lo qué expresas y como si el hacerlo a tu manera fuera lo único que importa; ser tu, quiero decir YO misma! En mi expresión natural… dejar que me exprese libremente, desde lo que siento sin condiciones ni condicionamientos (gracias al ejercicio, puedo empezar a reconocer estas limitaciones inconscientes que se repiten y repiten…). Descubro materiales, posibilidades, expreso – y muestro!- lo que ni yo misma imaginaba descubrir dentro de mi…

Después de compartir los trabajos, cada uno hasta donde quiera o donde sabe, al principio con cierto pudor, que se nos va pasando, descubro que tod@s de alguna  manera  somos tan parecidos! Que diferente sería si habláramos más a menudo de lo que pasa dentro de nosotr@s, dispuestos a la escucha, sin juicio, dándonos el tiempo…

Pasamos al “kit-Kat”: meditación del día, como método de reencuentro y de disfrute del instante presente, para estar más presente todavía e iluminar nuestros espacios interiores con una mirada libre de juicios y llena de respeto, paciencia.. Amor… Compartimos de nuevo con el grupo… Después de la meditación, todo se ve de otra forma, otra dimensión de la realidad donde lo sutil empieza a tomar cuerpo…  Infusión, tentempié… y al lío!

Propuestas de trabajo del día, este es un trabajo “largo” que nos puede ocupar lo que queda de la mañana (y quizá continuar en casa o el día que viene…), varios títulos como punto de partida, el  material a elegir, habitualmente óleos, sin olor gracias al disolvente ecológico, formatos ya de mayor dimensión, en la libertad de cada cual.

Después unas respiraciones y la frase mágica que nos invita a abrirnos conscientemente a la creatividad, a enraizarnos y a expresar la belleza desde el corazón, empiezo con la ilusión de niña, las ganas de expresar el sentir, de dejarme ir… Cada uno y cada una parece ya saber por dónde ir, yo me dejo guiar por mi sentir, por los colores que me apetecen, creando mi obra desde la confianza…

Miquel está presente en todo momento, atento pero sin intervenir si no es necesario, cada cual le llama cuando está encallado, cuando falta algo de técnica, o lo que sea. Nos anima a que salga lo genuino de cada cual, viendo lo que uno no ve, apoyando a la autenticidad y el estilo de cada uno, apreciando los pequeños avances, proponiendo nuevas metas… A medida que practico, voy aprendiendo, expresándome a mi ritmo. El ambiente creativo se contagia, me anima a seguir…

La música nos envuelve, el tiempo se desvanece, yo y mi pintura como un reflejo de mi alma que deseaba salir, un espacio que se vuelve inmenso y sin límite en la capacidad de expresar…

La mañana se ha hecho corta… a la vez han cabido tantas cosas… he mirado a la cara miedos, hábitos –superando algunos- ya no desde la teoría, sí en la práctica, desde esta analogía con la vida que ha sido mi obra de Arte, Arte del Alma, Pintura del Alma, he comprendido, he sentido, he compartido, recuperando mi sentido de pertenencia, de dignidad recuperada, confiando en mi sensibilidad, encontrando mis fortalezas, nutriendo mi autoestima … me redescubro y me sé única, agradezco como soy,  con humildad.. Me sé en el camino de estar construyendo mi diseño más completo, como digo; humilde y llena de Amor, por lo que soy, y por lo sagrado de toda vida. Me siento agradecida. Ah! Y me llevo a casa el mejor cuadro del mundo!

Gracias Pintura del Alma, nos vemos pronto!

Emma L.

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